La Organización Defensiva de los Pirineos, conocida popularmente como Línea P, es la barrera militar que el régimen del general Franco planificó y construyó parcialmente al finalizar la Guerra Civil con el objetivo de blindar la cordillera y repeler cualquier posible incursión de tropas extranjeras.
A partir de 1944 se excavaron cerca de 5000 asentamientos (de los casi 10 000 previstos) en los que se emplearon miles de toneladas de cemento y hierro. Divididos en Sectores, Núcleos de Resistencia, Puntos de Apoyo, Elementos y Subelementos, se distribuyeron estratégicamente en función de la orografía para garantizar que quedaba cubierto el campo de tiro de las distintas tipologías armamentísticas.
Finalizada su construcción en 1956, no siempre en coherencia con lo planificado y envuelta en un paradójico secretismo, la actuación quedó definitivamente abandonada a partir de 1976 sin haber entrado nunca en uso. Partiendo de la constatación del valor patrimonial y arqueológico de esta ambiciosa operación defensiva —anacrónica prácticamente desde el momento mismo de su construcción— el proyecto fotográfico de Iñaki Bergera persigue un análisis de los valores visuales que se derivan de su rigurosa documentación.
Dada la magnitud cuantitativa de la actuación, Iñaki Bergera centra la mirada en uno de los sectores de la provincia de Huesca, el número 23, ubicado en la comarca del Alto Gállego. A modo de caso de estudio, el interés de este ambicioso registro visual —complementado con documentos originales del Archivo General Militar de Ávila— es describir la naturaleza tipológica de estos pequeños asentamientos fortificados y analizar su implantación paisajística, su materialidad constructiva, su condición espacial marcada por la luz y su forma nítidamente deudora de su naturaleza funcional.
Para llevar a cabo este proyecto el autor ha buscado, geolocalizado y fotografiado las 185 obras existentes actualmente en el Sector 23. Con motivo de la exposición, y en colaboración con La Fábrica, se ha editado una publicación que reúne una selección de las 1500 fotografías exteriores, interiores y aéreas realizadas por el autor, junto a los textos de José Manuel Clúa, Iñaki Ábalos, Ascensión Hernández, Ramón Esparza y el propio Iñaki Bergera.